linux__where_dreams_come_true__by_coronastx

Siempre me ha atraído la filosofía liberadora de Linux y su red de adeptos alrededor del mundo.

Siempre he intentado liberarme de Windows, sin éxito, porque sin miedo a parecer un poco parcial, son muchas las ventajas que tiene el sistema operativo de Bill Gates .

Sin embargo, cuando empecé a investigar acerca de Linux y, tras probar algunas distribuciones, tres de ellas conquistaron mi corazón.

Les reseño cada una y les comento de otras, sobre si todo si son principiantes, para que no se defrauden de Linux, y sus maravillosas potencialidades. 

Hablemos de Linux

Linux, como se cacarea por todas partes, pertenece al software libre.

Según he investigado, es técnicamente un núcleo de programación que permite, a quién lo desee, ver su código y a partir de ahí crear un sistema operativo.

Esa es la razón por la que existen tantas distribuciones —como decir modelos— de Linux. Algunas son Ubuntu, Fedora y Debian, e incluso de estas se han derivado otras. 

Por tanto, el problema más difícil  a la hora de abandonar Windows es escoger la distribución de Linux que más se ajuste a nuestros gustos.

Existen algunas encaminadas a la programación, otras al diseño, al uso doméstico y hasta la educación.

La gran ventaja de Linux, según sus creadores, es su estabilidad y seguridad. El apartado de seguridad lo avalo al 100%: como no ejecuta programas naturales de Windows, los virus no pueden propagarse cuando Linux está funcionando y pueden ser eliminados fácilmente. Pero cuidado, existen programas malignos para Linux, aunque son pocos.

Además, pensemos solamente que grandes empresas como el mismo Facebook o potencias como China utilizan sistemas operativos derivados de este gran software libre.

En cuanto al detalle que muchos dicen que Linux es para nerds les aseguro que es un mito. Tiene un diseño muy intuitivo, y esos «códigos» que tanto pregonan sus detractores son para actividades muy avanzadas. O al menos es así, dependiendo de la distribución.

Los detalles históricos, se los dejo de tarea.

¿Qué traje me pongo?

Para mí fue realmente difícil hallar una distro —así también se le llama— que alcanzara mis expectativas.

Quería  que me permitiera hacer la mayor cantidad de cosas similares a Windows, como utilizar multimedia, programas de oficina, abrir internet y, por supuesto, que tuviera una interfaz hermosa.

Hasta ahora, la interfaz más bella que he podido disfrutar es la de Ubuntu, aunque si de multimedia se trata no te dejes engañar por las luces de la ciudad porque los creadores de esta distribución fueron hasta el extremo del software libre y los códecs de audio y vídeo no vienen incluidos si son de pago. Solo unos pocos, como .ogg

Si bien es cierto que se pueden descargar los códecs, es un dolor de cabeza que, en realidad, no le recomiendo a los principiantes. Además, algunos como los cubanos, no podemos acceder a la base de aplicaciones para su descarga. Cabe preguntarse ¿está exento el software libre de la política? No. Parece  que después de todo no es tan libre.

Volviendo al tema, tras mucho dar tumbos, formatear mi PC y reinstalar Windows 7 —ahora utilizo Windows 8— investigué un poco más y hallé el Modo Live CD.

Éste consiste en probar en tu máquina las posibilidades que te da Linux sin desinstalar tu sistema operativo y, una vez aprovechado, decidir si te conviene o no.

Para las netbook y otras pequeñas recomiendo la utilización de Lili, un programa que además de buscar las distribuciones en internet y descargarlas, permite que el proceso de arranque de Linux se haga desde una memoria flash.

Ahora voy al núcleo de este post: mis tres recomendaciones.

¿Te imaginas poder llevar un sistema operativo contigo a dónde vayas?

Pues ese sueño puedes hacerlo realidad con Puppy Linux o con Slax. De ambas, me inclino más hacia Slax, aunque Puppy puede resucitar a cualquier computadora vieja, y ocupa apenas 150 Mb.

Slax: Slax es un sistema operativo plenamente portátil. No necesitas de programas adicionales para que convierta en booteable tu memoria flash y hacer que aaranque en cualquier máquina con la capacidad de levantar el sistema desde dispositivos externos.

Además de ser muy hermoso trae los códecs de audio y video, y programas básicos. También su página está optimizada para que encuentres lo que desees y, mejor aún, no está limitada la descarga según tu zona geográfica.

La única deventaja es que no he hallado cómo instalarla en mi disco duro sin que entre en comflicto con Windows.

Puppy: Puppy lo utilizo en casos de emergencia. Una anécdota personal es que en cierta ocasión mi Windows XP sencillamente perdió un archivo de boot y no arrancaba. Con Puppy logré hacer todos los trabajos que tenía pendiente para la Universidad y todo desde mi flash.

Se lleva muy poco espacio y sí puede ser instalado en el disco duro. Copia sus archivos a la memoria RAM para funcionar óptimamente.

Tal vez su desventaja mayor sea el diseño, que no es tan hermoso como el de Slax, no obstante sus potencialidades son parecidas.

También permite el uso de los codecs y trae navegador pra Internet.

Linux Mint: Mint es, para mí, la guinda dorada de Linux. Partiendo del código desarrollado por Ubuntu nos trae un sistema operativo funcional, con mucho software incluido y los códecs de audio y video optimizados.

Incluye el VLC Player para reproducir multimedia y un reproductor de audio que permite incluso la sincronización de contenidos con dispositivos de Apple.

Además, posee varios entornos gráficos, muy hermosos, y se actualiza cada cierto tiempo, en períodos regulares que no llegan al año.

Según el sitio Distro Watch, encargado de supervisar el uso de Linux en todo el mundo, Linux Mint se ha convertido en la versión más utilizada del sistema operativo libre, desplazando a Ubuntu al tercer lugar.

Como ventaja adicional, cuando te lo decargues, monta la imagen en Windows y hallarás la opción de instalarlo en tu disco duro, permitiendo la coexistencia de ambos sistemas operativos.

Su comunidad es muy grande en todo el mundo y sus constantes actualizaciones hacen, como dice su slogan que «Con la libertad venga la elegancia».