Cada día aparecen más noticias acerca de cómo los gobiernos y empresas se aprovechan de Internet para tener controlados a los ciudadanos. ¡JA! ¡El tono de sorpresa de los medios me provoca risa!

¿Pero qué se pensaban los de la prensa libre, la libertad de expresión y los yo sí puedo hacer en mi país? ¿Qué eso era verdad?

Es gracioso cómo la gente puede ser tan ilusa de imaginar, por un momento, que detrás de las tantas ventajas de Internet —sin dueño, libre, donde puedes encontrar de todo— no iba a aparecerse un creativo mandatario que quisiera utilizarlo para vigilar a su gente.

La novedad llega desde Londres —de la avanzada Gran Bretaña, llena de ciudadanos emancipados— donde el periódico Sunday Times publicó que el gobierno aumentaría sus poderes en la vigilancia de  intercambios de e-mails,  y el control de las visitas a páginas web.

Dice la agencia AFP que “según estos proyectos de nuevas leyes, las empresas cibernéticas deberían  instalar equipos que permitieran a los servicios de investigación electrónica  tener acceso en tiempo real a los datos relacionados con cada mensaje o correo  enviado, con las páginas web consultadas, así como con los números telefónicos  marcados por los usuarios”.

Por su parte, un portavoz del Ministerio del Interior Británico, dijo que  es muy importante parala Policíay los servicios de seguridad obtener datos sobre cierto tipo de comunicaciones en circunstancias  determinadas para poder investigar sobre crímenes y actos terroristas, así como  proteger a los ciudadanos…¿De nuevo el cuento del terrorismo? Ya no me lo trago.

¿Qué será lo próximo, cámaras en nuestra ropa interior para evitar la entrada de parásitos terroristas? ¿Es correcto que el gobierno espíe a sus ciudadanos?