Esta mañana mientras revisaba algunos cables de diferentes agencias de prensa, encontré que Google, la empresa con la que tengo una relación amor-odio, anota un par de aciertos a su para nada desdeñable trayectoria.

Mi profesora de periodismo hipermedia una vez dijo “En Google lo tienen todo, y lo que no, lo compran”. Y es cierto.

Por ejemplo, está Google Play, lanzado hace muy poco y aún no disponible para todo el mundo  —aunque conociéndolos como los conozco, nunca estará disponible para Cuba, por su estúpida política contra la Isla—, y es una maravilla multimedial, interactiva y muy completa biblioteca de casi todo lo que puedas imaginar: música, videos, libros y hasta juegos.

Eso, por supuesto, lo sé de referencias, porque en la vida real —y reitero— de seguro entrará en la lista de prohibiciones a Cuba, junto a su navegador Chrome, unos complementos de Google Earth y muchas, muchas otras cosas.

Pero aunque no lo parezca, en realidad este trabajo es acerca de los aciertos, no de los desaciertos del gigante informático. Pues aquí va el primero de ellos: han actrualizado su maravilloso Google Maps para incluir en tiempo real la información de cómo va el tráfico en las autopistas, su tráfico histórico y hasta carreteras alternativas.

“Este nuevo y mejorado sistema permite evaluar las condiciones reales de tráfico y es constantemente actualizado para ofrecer la estimación más precisa posible”, indicó Szabolcs Payrits, ingeniero de software de Google Maps en su blog.

La novedad en esta historia, es que hasta el momento solo se ofrecían datos históricos de tráfico y ahora será en vivo y en directo…¿Cómo lo hacen? Parece de magia, pero no, nada de varitas ni hechizos, los inteligentísimos programadores de la plataforma decidieron hacer el estimado de congestión automovilística basándose en las ubicaciones de aquellos afortunados usuarios de Android —también restringido para Cuba— voluntariamente activadas por ellos. Es decir, que no solo debes pagarle un dineral en telefonía y dispositivos; sino que además utilizan tu información personal para ganar más dinero ofreciendo nuevos servicios.

Una vez que Google te haya identificado como su usuario, se dedicará a estimar si vas lento o rápido y, a partir de ahí, sacará las estadísticas de tráfico. Es ingenioso, la verdad.

El segundo acierto que les quiero comentar, es una nueva versión de Google Art Project —ni siquiera sabía que existiera una primera versión— que permitirá el acceso a los internautas —de seguro dentro de un país políticamente correcto para la empresa— a más de 30.000 obras de arte de 151 museos de 40 países, según un cable de la española agencia EFE.

El director de esta iniciativa, Amit Sood, destacó que la búsqueda, consulta y diversidad de las obras presentadas es más amplía, y prácticamente se duplica.

A continuación una lista de los museos que podrán ser visitados de manera virtual mediante Google Art Project, que publica la citada agencia:

Los museos Reina Sofía y Thyssen-Bornemisza, ambos de Madrid, el Museo Nacional de Arte de Cataluña, el Instituto Moderno de Valencia y el Museo de Bellas Artes de Bilbao figuran entre los siete miembros españoles de esta red que cuenta con 18 sitios iberoamericanos.

Cuatro de ellos son mexicanos: los Museos Frida Kahlo, Dolores Olmedo, Nacional de Antropología y Nacional de Arte; dos brasileños: la Pinacoteca del Estado de Sao Paulo y el Museo de Arte Moderno de la misma ciudad; y otros dos colombianos: los Museos Botero y del Oro de Bogotá.

Argentina abre sus puertas desde Art Project al Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires y Perú al Museo de Arte de Lima, mientras que Portugal muestra el contenido del Museo Berardo.

Estados Unidos, con una treintena de asociados, entre ellos el MoMa, el Met, o el Museo de Bellas Artes de Houston; Alemania con 18, el Reino Unido con 15 y España son los cuatro países mejores representados.

Les siguen Australia, Francia y Holanda con seis instituciones, mientras que Rusia y Suecia participan con cinco.

Tal como la primera versión, esta mejora incluye recorridos de 360º, utilizando el mismo recurso que street-view, y se incluye, además, la Casa Blanca, la pinacoteca del Hermtige, entre otros.